martes, 14 de septiembre de 2010

Teatro - La Montaña I


Alla por 1980, acudi al llamado de una convocatoria de la Compañia Nacional de teatro, para los interesados en asistir al primer Taller de Dramaturgia de Costa Rica. En sus instalaciones, alla por el Instituto Goethe, por la bomba La California o algo asi, el primer dia llegamos como 200 personas... El encargado de semejante empresa, era el conocido escritor argentino, radicado en Costa Rica , señor Carlos Catania... Asistiamos los lunes y los jueves , me parece que de 7 a 9 pm o algo asi.Poco a poco fuimos siendo menos y menos , gasta que quedamos unos 30 o 35, quienes nos mantuvimos como unos dos años, hasta que decidieron cerra el taller, y entonces, nos dieron un carton de asistencia o algo asi ... Algunos de ellos: Carlos Cortez, escritor y periodista, Rodrigo Soto, escritor y ganador del concurso Joven creacion en la rama de cuento, Luis Brilla, Fernando "Cotico" Coto , Cintia Pozuelo, Mabel Morbillo, mi querida y bella Estrellita , una muchacha chilena al igual que Sergio, Gabriel Gonzalez de cine, don Eladio Jara, quien constantemente escribe para la pagina 15 del periodico La Nacion, y otras personas que no recuerdo.. Pasamos semanas de semanas ejercitando nuestra imaginacion y nuestro "rasudoque", para llenar las paginas de teatro . Fuimos el Primer Taller Latinoamericano de Dramaturgos ... En verdad, la pasamos requetebien !



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La Montaña, es una de las obras que escribi por esa epoca- me parece- y a continuacion , me permito dejarla en sus manos .... Pueden descargar la obra en archivo pdf.
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LA MONTAÑA

ACTO PRIMERO

( Escenario: Un campamento en la montaña, una tienda hacia la izquierda apenas visible. La hoguera apagada, y alguna otra cosa que ayude a crear el ambiente del lugar . Cae la noche, La luz ,debe crear un efecto de espanto en el espectador )


Bajo la luz de .una luna llena, aparece Esteban quitándose su salveque.

Lo hace sereno, sin prisa -como los que están acostumbrados a caminar

Y soportar las inclemencias de la montaña: días y días .

Arroja un machete que trae en la cintura al suelo.

Se agacha, intenta encender la hoguera. Su escopeta,

la coloca sobre un tronco que está cerca de la tienda a su

Derecha. (Adentro se escuchan voces angustiosas) Desiste en encender el fuego.

- Mujer –

Esteban... ¿Dónde estás?

- Otra mujer -

Papá, responde. No encontramos el campamento...

- Hombre –

Estébaaan ..(- Esteban, enciende una linterna, y grita.)

Unos pasos más...Ya están cerca. Traten de guiarse

Por la luz... (Levanta la linterna y la mueve en varias direcciones.)

-(Voces más cercanas)

- Mujer -

¡Vamos, adelante mamá! Por ahí veo una débil luz.

Ayúdame, Paco por favor...

- Otra mujer –

¡Ay, estoy muerta...!

Al fin llegan, muertas de cansancio. Las mujeres se sientan sobre unos pequeños troncos.

Paco, permanece de pie con una lámpara en su mano.

- Paco -

¡Pufff...! Vaya caminata absurda.

- Flora -

Por un momento, creí que no encontraríamos este inmundo lugar.

- Virginia -

Ya me sentía morir. Esto es de locos; solo a Esteban se le ocurre semejante locura...

- Esteban -

Por favor, querida. ¿Acaso no fue una caminata inolvidable ?

¿ No fue como un domingo de compras en las tiendas del mol ?

¿Una tarde de cine con palomitas y demás artilugios ?

- Virginia –

(Interrumpe, realmente molesta)

No seas irónico. Para ti puede ser lo que quieras, pero para nosotros esto es un crimen...

- Esteban -

Tanta queja es superflua; lo que sucede es que esto no es (burlándose)

La confortable, monótona ciudad. (Convencido)

¡Esto sí es vida! (Se agacha y ofrece su cantimplora a la mujer).

Toma un poco de agua. Te hará sentir mejor... (Ríe)(Ella toma)

_ Paco _

Bueno, bueno...Al final de la angustia renace la

Esperanza. Recobremos la serenidad. Tenemos provisiones suficientes, sin embargo,

Esteban, te pido por favor, ¡Partamos mañana mismo!

- Flora -

Sí, papá.No esperaré otra noche aquí; he perdido la noción del tiempo.

Las horas me agobian hasta el absurdo; la neblina, el paisaje sombrío:

¡Nada tiene sentido! ¡Estoy desesperada!

- Virginia _

Controla tus nervios, porqué aunque el síndrome nos persigue, hija,

No debemos hundirnos en sus garras. Yo estaría dispuesta a marchar ahora mismo

(Esteban, le sigue la corriente y toma su salveque.)

¿Listos? Señoras y señores, son tan solo tres horas al pueblo más cercano...

Estaremos ahí, a la medianoche...

Con un poco de suerte (espera una respuesta que sabe que no cobrará vida)

_ Virginia -

Basta, Esteban...A ti te causa gracia, pero a nosotros no...

No comprendo que intenciones fluyen en tu cabeza

Mira a Flora, está destrozada. ¿Crees, que esto divierte?...

Deja tus ironías para otros momentos!

(Grita), ¡ Me oístes, ah ?...

_ Paco -

Por favor, están llevando las cosas, a extremos innecesarios...

- Esteban -

¿Innecesarios, dices?; yo no lo diría así de fácil.

Las cosas se encaminan siempre por dónde tú las guíes,

Obtienes frutos comestibles...otros son venenosos. Dependerá siempre de lo que siembres...

- Paco -

Hablas sin sentido...Nunca había estado antes en la montaña.

Creía sinceramente que era diferente: la imaginaba hospitalaria...

Al menos, intentemos pasar la noche de la mejor manera posible...

Ha sido una dura jornada; todos necesitamos descansar,

Solo tú Esteban, quieres divertirte con nuestros miedos...

- Flora _

Yo no puedo dar ni un paso más. Mis fuerzas me han abandonado. Tengo hambre.

- Esteban -

Claro, Flora. No deseaba esto para ti...Pero la realidad está aquí y, tendremos que afrontarla...

(A Paco)

Y tú, Paco, aprende un pequeño pero esencial secreto- aunque sea por unos instantes-:

La montaña, jamás ha sido ni será hospitalaria; es feroz y traicionera.

Ama tan solo lo que siente parte de ella...

- Flora -

¿A qué te refieres, papá...?

- Virginia -

No le hagas caso, hija. Este horrible lugar, hace a las personas,

Decir cosas que ni ellos mismos comprenden...

- Esteban _

¿Si tan solo pudieras estar segura...? (Hace un gesto compasivo).

No te das cuenta de nada, sigues siendo... (No termina).

Mejor será que vaya por agua al riachuelo.

(Recoge unas cantimploras y antes de partir. Irónico, dice). Esperen aquí.

No se vayan sin mí, la función recién ha iniciado. ¡Va a estar divertido, ya verán!...

(Ríe tranquilo, con naturalidad. Y antes de irse). ¡Ah!, y descansen... ( vase )

- Paco _

Algo sucede... ¿Cómo y porqué estamos, sin saber aún lo que ...(Virginia le interrumpe)

- Virginia -

No sé, Paco...¿ Será que todo esto nos causa pánico y nos alimenta nuestros temores ocultos...?

(Ahora es Paco quién interrumpe. A Flora)

- Paco -

Flora, tráeme la cocina de gas...

- Flora -

¿Qué, Paco...?

- Paco - (Alza su voz)

¡La cocina, la cocina, está en la caja verde... (Flora, la busca en dónde Paco le indica)

- Paco (a Virginia)

La pobre está mal, desearía que nos pusiésemos en marcha. Virginia,

¡Algo pasa!, tengo una maldito presentimiento!, pero ¿de qué?

Esteban, se comporta de manera extraña...

- Virginia -

Tienes razón. No comprendo, será mejor no confiarnos...

- Paco -
Debemos estar alertas! Sí? Tomaré. Mis precauciones.

- Virginia -

Estoy contigo, Francisco. ¿Por qué nos trajo, Esteban a este lugar? ¿Para qué..?.

Creí, que permaneceríamos en la lechería; de repente nos sube al carro,

Y sin percatarnos, nos interna montaña adentro.

Nos habla maravillas de algo que desconocemos;

Caminamos y le complacemos al verle tan entusiasta.

El primer día es fascinante, pero ¿y los demás?

.Hoy le seguimos a una estúpida cacería y, sin darnos cuenta, ha estado torturándonos.

Nos ha hecho caminar todo el santo día en circulos, argumentando que estábamos perdidos,

Y es ahora cuando me pregunto: ¿Dónde estamos, por el amor de Dios?

(Rompe a llorar .Paco, consolándola)

Tranquila, todo va a estar bién. Le preguntaré, cuando regrese y... (Flora, sale de la tienda)

- Flora -

¡Amor, no he podido encontrarla.!.. ¿La traías?

- Paco -

No puede ser que no esté. Iré a buscarla (Entra en la tienda)

- Flora -

¡Madre! ¿Porqué vinimos a este sitio ?Pudimos haber ido a las playas, es más divertido...

- Virginia -

Sí, cariño. Como el resto de la gente normal, sin embargo, no te preocupes.

Ya tendremos otra oportunidad. (La abraza. Paco regresa)

- Paco -

¡No está! ¿Quién pudo haberla tomado? Solo nosotros estamos aquí... (Medita alarmado).

Es inconcebible, Virginia... ¡Ahí la tenía! Estoy seguro.

- Virginia -

¿Estás seguro, Francisco?

- Flora -

¡Escuchen...! (Se escuchan aullidos de coyotes)

- Paco -

Lobos...No sabía que vivían por estas zonas...

- Virginia -

¿Atacarán? ¿Qué haremos?

- Paco _

¡No sé, no sé! Desconozco esta situación.

Será mejor conservar la calma y permanecer cerca los tres...

- Flora -

Si estuviese, papá. ¿Por qué se demora tanto? ¿Le habrá sucedido algo?

El sabe que hacer, él sí ha estado muchas veces aquí...

- Virginia -

Ya no se oye...Dios mío, aléjalos. (Se santigua)

- Paco -

En efecto, parece que se alejan...Trataré de encender la hoguera. Flora, pásame los fósforos.

Todavía queda un poco de leña...

(Flora, le da los fósforos). ¡Maldición, están mojados! (Los tira furioso y, baja la cabeza resignado)

- Flora -

Papá, debe regresar pronto. Esperemos...

- Virginia -

¡Si es que regresa! Ese canalla es capaz de dejarnos aquí abandonados, perdidos

- Flora -

¿Por qué dices eso? ¿Porqué? (Flora se dirige a la tienda)

_ Paco -

¡Por favor, Vicky! No asustes a tu hija.

- Virginia -

No sé...Tal vez porque ya lo ha hecho. Estando embarazada de Flora, se vino la víspera del parto.

Volvió dos semanas después. Al cumplir Flora, quince años, hizo lo mismo;

Sin embargo, esa vez nuestra casa se llenó de luto. Hernán, su hermano, vino con él

A esta misma maldita montaña, tan solo para complacerlo - igual que nosotros -y nunca regresó.

Esteban contó que accidentalmente la escopeta se disparó, mientras Hernán la estaba limpiando.

Se disparó en la cara. ¡Fué espantoso! Lloramos mucho... (Permanece en silencio, pero no llora)

- Paco -

¿Por qué, nunca me dijiste la verdad? Hace cinco años yo estaba en Argentina,

Y al regresar me dijiste que había muerto Hernán, pero no quisiste entrar en detalles.

El mismo Esteban ha guardado silencio con los pormenores del asunto,

Y yo por respeto no quise preguntar más.

Días después de mi regreso preparamos mi boda con Flora,

Y ya habían pasado dos o tres años desde su muerte. Me parecía feo seguir preguntando...

- Flora -(se acerca)

Te traeré algo, mamá. Necesitas un calmante. (Vase)

- Virginia -

¡Gracias, hija! Hace cinco años, nuestro matrimonio cambió radicalmente.

Esteban, no volvió a ser el mismo...

- Flora -

Toma, mamá. Esta pastilla te hará sentir bien

(Le da el medicamento y se va despacio. Virginia le dice)

- Virginia -

Gracias, hija. (Toma el medicamento).Hace tres años al llegar tú, mi vida dio un vuelco total.

Comprendes, Francisco? Llegaste por Flora y te casaste.

Mi vida terminaba aquél calvario de dos años.

Tú nos diste la felicidad que necesitábamos ambas. (Llega Esteban)

- Esteban -

¿Y, bien mis valientes. Todavía están aquí ?El riachuelo, está seco. No se que le paso.

Caminé, hasta otro bastante distante, pero tan solo este poco de agua pude conseguir.

Al menos podremos tomar un poco de café. Prenderé el fuego. (Se inclina sobre la hoguera)

- Paco -

Ni lo pienses. La leña está mojada...

- Esteban -

Vaya problema: Primero, casi no tenemos agua y segundo, la leña no sirve...

.La montaña está llena de sorpresas ¿No les parece? (Intenta frotar unas astillas)

- Virginia -

Nos dará el otro año...

- Esteban -

¿Ustedes, quieren comer, verdad? Entonces, no me distraigan de mi labor...

(Silencio total, mientras Esteban continua. De nuevo se escuchan los coyotes)

- Paco -

¡Maldita sea! Esos lobos otra vez...

- Esteban -

¿Lobos? (Ríe escandalosamente) ¿Lobos aquí? Coyotes...Co - yo - tes .

(El aullido de los animales crece y parece más cercano) ¿Bella música, noo ?

Ahora, me parecen que entonan "El Mesías de Handel "; bueno, eso creo ( Ríe con fuerza).

( Dramático) Si nos atacasen, permanezcan cerca del fuego, le temen...

- Virginia -

¿ Cuál fuego ?( Furiosa ) Se que tratas de atemorizarnos, Esteban, pero no lo conseguirás...

( Flora sale de la tienda )

_ Flora _

¿ Qué sucede ? ¡Ah, padre, al fin regresaste . ¿ A qué se debe tanto alboroto ? ( Silencio )

Papá,¿ tú sabes dónde está la cocina de gas de Paco ?

El la traía en sus cosas, pero ha desaparecido...

- Esteban -

¿ Cocina de gas..?¿ Aquí en plena montaña ? Pero, que se creen Ustedes...

¿ Dónde piensan qué están ?

- Paco -

No veo nada objetable...Es lo que necesitamos...

- Esteban -

A los coyotes, les gusta la carne cruda.( Irónico )

Bueno, eso creo ...

- Paco -

Mira,Estéban. Es absurdo lo que dices. No me importa lo que quieras hacer, pero debes saber ,

Que no estamos dispuestos a seguir con tu estúpido juego. Estamos aquí, en media montaña y ...

- Virginia -

...en efecto; si pretendes morirte de hambre o de lo que quieras ¡ Muérete tú !

Busquemos la cocina...Paco.

_ Esteban _

¡ Bravo, bravo ! Mi querida esposa y mi adorado yerno, no están dispuestos a morir de hambre...

( Para sí mismo ) ¡ Estúpidos ! ( pausa )

He pasado toda mi vida en la montaña, y aquí pueden verme. Entero y feliz...

He soportado lluvias torrenciales cual diluvios...¿ Y Ustedes, creen saber qué hacer ?

Yo he visto la leña navegando en las aguas, y esta siempre le ha sido fiel al fuego.

¿ Hablan de juego ? ¿Cuál es mi juego..? ¿ Cuál es el vuestro ? Me he visto obligado a jugar, ¿no ?

- Flora -

¿ A qué te refieres, papá ? Hablas, tan extraño...No te comprendo...

( Esteban, se inclina por unos instantes sobre la hoguera y trabaja en hacer fuego )

Esteban-

¿ Querían, fuego ?...¡Aquí lo tienen ! ( Arde la hoguera )

- Paco -

( Presintiendo, que las cosas van mal ,asume otra actitud ).

Bueno, bueno. Felicitaciones, Esteban;

Al fin tenemos fuego, ¿quién cocinará ?

( Se frota sus manos en el calor de la hoguera .Satisfecho)

- Flora -

Yo podría intentarlo, pero tú sabes que no soy muy buena cocinera...

- Esteban -

Te comprendo, mi bebita. Estás acostumbrada a tu sirvienta.

- Paco –

Tú cocinas bién, Estéban...Sorprendemos con algún suculento manjar .

- Virginia -

...aunque, apeste a humo la comida...

- Esteban -( a Virginia )

Nunca aprendiste a vivir, menos a cocinar...

- Virginia -

No tengo la culpa, de ser un salvaje como tú. Estoy hecha a la vida social y citadina.

Me gusta el Club y mis amigas , pero todo esto que propones, es una buena basura.(Desafiante )

- Paco -

Comprende, Esteban. Te molestas, sin razón. Nuestra vida, está hecha a la gran ciudad.

A mí me interesa, la ciencia y la tecnòlogía. Me preocupa, lo que pase en arquitectura;

el resto es...,¿ cómo explicarte ?

- Esteban -

Guárdate, tus palabras, para mediocres discursos... ¿Puede haber más vida que no sea esta ?

¿ Bailes de gala, artes oscuras y elitistas ?¿ Cenas con tantos políticos corruptos ?

¡ A eso le llamas vida ?

¿Le han hablado, alguna vez a una ardilla, a una mariposa?

¿ Has escuchado, detenidamente, el canto de la lluvia, el susurro del riachuelo ,

El arte supremo de las aves al volar ?

No han ni siquiera mirado los ojos tiernos de una vaca cuando pasta ;

Tan solo derrochan su estúpida vida en reuniones para la caridad de ustedes mismos;

En consejos de líderes inútiles al beneficio de la humanidad y, se pasan sus fines de semana,

Tomando café de exportación en esos tontos mòles, de estructuras arcaicas y primitivas,

Que se me asemejan edificios en ruinas de una civilización oscura y perdida en sus propios

Laberintos de estupidez, mientras juegan a ser más que otros mientras cuelgan sus estúpidos teléfonos

Celulares, en sus estúpidas orejas, para escuchar, estúpidas conversaciones y así,

gastar todo su maldito, absurdo y estúpido tiempo.

¿Conoces, los colores de arcoíris ?¿La luz del atardecer y su ocaso impresionante;

La luz de la noche, sus tenebrosas sombras -esas terribles criaturas -,

Propicias para la reflexión, aptas para el crimen...

( Enciende un cigarrillo. Hace una pausa y continúa )

El gran crimen, a los árboles y a todos los animales de la selva y los bosques.

Los hombres - esos que se califican así mismos de ser criaturas inteligentes -

abandonan la gran ciudad,

Y vienen a la montaña, tan solo para aniquilar y destruir, todo lo que no comprenden;

Después buscan sus madrigueras y ,sus Clubes Sociales, para mostrar sus trofeos de honor –

Trofeos de destrucción e ignorancia - y, así reciben los elogios de sus más estúpidas hazañas,

En el corazón de la montaña.¿ Serán, peor que hienas ?

¿Han visto, lo que el paisaje citadino, muestra desde las alturas ? Su desnudez, sus enormes

Columnas de humo, muerte y destrucción, bailoteando sobre los techos de sus casas.

Aquel hermoso valle, está enfermo, muriendo. ¡Está intoxicado ! ¡Lo han asfixiado !

No tiene solución...Pero,!vámos,vámos!. No se desanimen...¡Respiren, respiren !

¿No sienten el fuego diáfano del aire, que nos quema los pulmones de tanta pureza y,

nos desintoxica hasta el alma...

- Virginia -

¿ Hemos venido hasta aquí, desde tan largo, para escucharte filosofar ?

- Esteban -

¡ No, y tú lo sabes bien ! Paco, lo sabe también, estoy seguro.

El tiempo, es diferente en la montaña...

En la ciudad, corre por entre los edificios y, se mete en las entrañas de la gente;

Las hace correr y las envuelve en torbellinos de pasiones, desencadenando sus circunstancias...

Aquí, navega lento, sin prisa alguna, porque sabe que no va a ninguna parte y,

sin embargo, va a todas...

Hay pasiones, en todo lo que nos rodea; se sienten en la atmósfera...pero, no hay crimen,

tan solo , el que nosotros, hacemos en nuestro ser interior...

- Flora –

¿ Pero, qué te sucede, papá ? Me siento desfallecer, todo esto me causa pánico:

Los coyotes, las tinieblas. ¡ Por favor, Cállate ! No hables más de esas cosas ( Llora histérica )

- Esteban -

¡ Vamos, vamos ! Por Dios, mi bebita, pará ese lloriqueo .

En la montaña no germinan la lágrimas...

- Paco _

¡ Basta, Esteban ! No tienes el menor derecho para atormentar a Flora ni a ninguno de nosotros...

( Esteban, lo ignora )...Comienzo a conocer tu cara oculta...la haces salir ahora que hay tinieblas y,

Nos refleja su perversión...Hay algo ruin en todo esto...

No lo entiendo : Ayer, un Esteban al que por años he conocido…

Hoy un ser totalmente diferente.

- Virginia -

No es más que un miserable...Si estuviésemos en la ciudad, todo sería diferente...

- Esteban –

...si estuviesen, pero no lo están. Aúllan como lobeznos hambrientos...

¿He sido tan ruin y perverso, realmente?¿Invirtió, el espejo su terrible imagen.

Ha mentido?.El camino es largo aún, y tortuoso.

La ciudad podría no ser mi fortaleza, más la montaña

Sí lo es, porque aquí soy amo y señor. Ella me conoce hasta la intimidad, nos obedecemos

Y nos respetamos. Porque somos amantes.

Aquí el ayer es amorfo, tan solo , es el exquisito pretérito que nunca olvidas...

- Paco -
¿Dónde estámos,Estéban? Responde...¿ Por qué nos has hecho venir hasta aquí?

-Esteban -

Estamos en el corazón de la jungla, ¿importa ?... Algunas horas al pueblo más cercano,

Serían tres a lo sumo para mí, para ustedes una eternidad circular..(Alardeando)

Ese trillo...Tal vez ese otro...No, mejor aquél ...(Ríe, a carcajadas )

¿No les es familiar tanta vía de escape? Esos trillos, conducen a un laberinto de trillos y sendas

¿Sabrías cuál escoger?

La mayoría van hacia las entrañas de mi amante, otros, los menos...hacia la maldita ciudad.

- Flora -

Volvamos a casa, y olvidemos esta pesadilla... Sácanos de aquí, te lo suplico, papá.

- Esteban -

Calla, calla. Mi pesadilla ha sido peor, nada puede compararse a ella.

Se me ha incrustado en la piel,

Ha corrido por mis venas, envenenando mi sangre y mi vida.

No te imaginas, Flora ,mi gran martirio,

Cada vez que tu voz dice...(Virginia, ataca a Esteban)

-(Virginia)

No,maldito. Estás loco. Maldito, calla.(Esteban la golpea, haciéndola caer)

-( Esteban)

Tú, destruiste mi vida, mi única felicidad. Mi hora de hablar, Virginia ,ha llegado.

Flora, debe por fin saber la verdad.

- Flora -

¿De qué hablas, papá?¿ Qué debo saber, dime?

-Paco -

¿Qué está pasando..?

- Esteban –

Eres aún niña. Tus veinte años, pudieron ser mi mejor cosecha, pero la han devorado los buitres.

¿Quieres la verdad?...La tendrás...Tu madre, te la ha de decir, sobre ella recae todo este peso.

Una simple pregunta y la verdad debe fluir...Anda.. Pregunta...

- Flora -(clamante)

Madre, por Dios. Dime que sucede, dime por favor.

(Virginia, permanece en silencio. Deseperada, cubre su rostro. No acepta el reto.

¡Es imposible!

Telon

FIN DEL PRIMER ACTO.


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